Dimensión 360

Enseñanza-aprendizaje, tips de informática y otros giros

Lo que el Doppler se llevó

Recuerdo de mi infancia las ocasiones en que no pude ir al parque a jugar beisbol porque iba a llover y la lluvia no llegó.  También recuerdo los casos contrarios en que luego de estar enfrascados en un emocionante partido casi de la nada aparecía un aguacero que arruinada el parque.  Incluso hubo ocasiones en que estando atrás en un juego se trataba de extender el mismo pidiendo tiempo para amarrarse los ganchos, cambiando el bate y otras cositas más para que llegara la lluvia, se cancelara el juego y hubiese que comenzarlo otra vez. En varias ocasiones nos despacharon en la escuela porque el cielo se estaba poniendo súper oscuro y luego celebraba en casa que nos despacharon por una tormenta que trajo ni una llovizna.   Recuerdo las veces en que nos fuimos de la playa porque se iba a rajar el cielo con lluvia pero luego resultó que el sol rajó a las nubes.  Por otro lado, en una ocasión, estando en playa veíamos venir un aguacero y nos quedamos para jugar paleta bajo la lluvia.  Resultó que era una tormenta con un tornado.  Era tan fuerte que arrancaba las ramas de las palmas y tiraba los murciélagos al agua.  Levantaba puñados de arena mojada que golpeaban durísimo y pasamos tremendo susto.  Recuerdo las veces que me fui muy temprano a la universidad antes de que lloviera y las veces que me cayó un aguacero encima pidiendo pon.

Hoy día las aventuras relacionadas con los aguaceros que vienen o no vienen se han reducido significativamente.  El radar Doppler nos indica dónde están las lluvias, cómo se están desarrollando, en qué dirección y con qué rapidez se mueven.  Ahora cuando tengo que salir busco en la computadora las imágenes del Doppler para saber en cuánto tiempo llegará la lluvia pasa saber si me tengo que ir más temprano.  Si cuando tengo que salir está cayendo una lluvia torrencial busco el Doppler para tener una idea de cuándo pasará o si viene algún hueco que me permita irme con una lluvia leve.  Ahora hay juegos de beisbol que se suspenden desde antes de comenzar porque el radar indica que vienen fuertes aguaceros.  Los dirigentes de beisbol ya saben de antemano si vale la pena o no tratar de retrasar los partidos y en la escuela  con los celulares se tiene un panorama un tanto claro de si viene o no un mega aguacero.  Papi y mami saben qué va a ocurrir con la lluvia a la hora de salida de la escuela y si deben llegar antes de lo acostumbrado a buscar a sus hijos.

Definitivamente la disponibilidad en línea de las imágenes animadas de los radares Doppler permiten que manejemos con mayor eficiencia el tiempo y tomemos decisiones estando mejor informados.  Sin embargo, habiendo crecido en una escuela en que en ocasiones despachaban si el cielo “se ponía muy feo” porque el patio se inundaba, jugando beisbol en uno de los pueblos con más lluvia en P.R. y teniendo el carro fuera de la casa, tratar de determinar a ojo si iba o no iba a llover y cuánto era una parte interesante del diario vivir.  Aunque ahora es mucho más fácil tomar decisiones relacionadas con el aguacero (o no aguacero) del día recuerdo con alguna nostalgia lo que el Doppler se llevó.

octubre 1, 2012 - Posted by | Ciencias, Meteorología, Tecnología | ,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: