Transplantando un genoma completo
Investigadores en el Instituto J. Graig enver trataron de colocar un genoma nuevo a una bacteria pero el proceso no progresó debido a que el nuevo genoma carecía de marcas moleculares propios del anfitrión. Esto causó que la célula lo percibiera como un ente extraño y lo destruyera. Para dar la vuelta al problema removieron el genoma a la célula (para retener sus marcas moleculares), lo colocaron en levadura (en donde les resulta más fácil hacer la manipulación genética) y luego lo devolvieron a la célula original. La técnica abre muchas posibilidades a la manipulación genética. Vea aquí el artículo.
Aún no hay comentarios.